“Cuando yo comencé a ir a esa playa, era muy extensa, de más de 60 metros”, dice Ismael, un aspirante a biólogo que estudia en el Instituto Tecnológico Superior de Bahía de Banderas (ITBB). Como él, los restauranteros establecidos en El Anclote añoran los tiempos en que la fina arena blanca se extendía por metros delante de sus negocios y sus comederos se llenaban de gente de la región los fines de semana; esa bonanza, acusan, quedó atrás hace quince años, cuando grupo Dine comenzó a presionar para lograr sus lujosos desarrollos.
Hoy caminar por la playa de El Anclote da tristeza. La amplia zona federal ha sido reducida a unos tres o cuatro metros de ancho y la fina arena ha dejado lugar a pedruzcos negros. “Antes venían muchas familias, con niños y ancianos, porque se podían meter a bañar; ahora no viene nadie y los que se meten se meten a romperse”, dice con nostalgia Juan Pelayo, el líder de los restauranteros de la zona.
La situación es grave, porque cada día se nota más el efecto de las mareas. Tanto, que de la última visita que hizo Tribuna de la Bahía a esa playa, en enero pasado, cuando se reportó acerca de las escuelas de surf, a la fecha se han perdido por lo menos dos metros de playa. Hoy las olas revientan casi en el margen de los restaurantes, que se tienen que proteger elevando sus plataformas con costales de arena.
La historia se remonta a hace más de quince años, cuando luego de la expropiación de las tierras de Punta Mita y su enajenación a favor de la empresa Puerto Mita, se pactara a reubicación de los pescadores a cambio la construcción de una escollera que les permitiera atracar y resguardar sus embarcaciones.
Dine consiguió la autorización para hacer la escollera que se terminó de construir en 1995. El convenio firmado con el director general de Puertos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) el 14 de julio de 1994 -y rubricado por Jesús Santoyo García, como apoderado de Puerto Mita- comprometía a la empresa en la fracción octava del documento a “contratar y mantener en vigor seguros que cubrieran los daños que pudieran sufrir terceros en sus personas y sus bienes o las construcciones de la obra autorizada”.
La escollera se construyó sin tomar en cuenta las corrientes marinas y los efectos que estás tenían en la rotación de la arena en esas playas. Dos años después, la fina arena blanca de El Anclote comenzó a desaparecer; la corriente circular de esa playa hacía que antes de la escollera la arena hiciera un recorrido circular que mantenía toda la extensión cubierta de arena. La infraestructura cortó esa circulación y la arena que salía de El Anclote hacia Nuevo Corral del Risco ya no pudo regresar por ese bloqueo.
“La arena se fue poco a poco, y nos dejó después de tres o cuatro años sólo la base de piedra. Al principio nosotros limpiábamos de piedras la playa, pero lo que hacíamos era facilitar el trabajo a las corrientes de agua, que se llevaban más fácil la arena blandita. Ahora preferimos dejar ahí los pedruzcos, para que no se la lleve tan fácil, pero cada día está peor”, relata Pelayo.
En 1997, hace ya trece años, comenzó la lucha de los restauranteros por corregir el problema. En el transcurso, los apoyos a su causa han ido y venido; pero la negativa de la empresa a corregir el daño permanece.
“Desde entonces hemos buscado que se cumpla lo establecido en el convenio, que Dine o Puerto Mita o Cantiles de Mita, cualquiera de los nombres que usa la empresa, corrija los daños y poco a poco regrese la arena. Pero han ido usando argucias legales para ir retrasando el proceso y aquí estamos todavía; con el riesgo de que nos pase lo que sucedió en Mismaloya”, señala el restaurantero.
En la defensa de la playa y, no lo esconden, de los intereses que tienen sobre las concesiones vigentes, los restauranteros lograron que las autoridades federales solicitarán a la empresa Dine la reparación de los daños. No fue fácil, porque primero las autoridades municipales y estatales se hacían de oídos sordos, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aseguraba que nada podía hacer.
“Fue hasta que alguien nos dijo que la autorización venía de la SCT y que teníamos que tratarlo con ellos que en apariencia las cosas comenzaron a avanzar. Se tuvieron pláticas con la empresa muchas veces, durante más de año y medio. En 2004 presentaron por fin un proyecto y pensábamos que ya pronto se iba a resolver todo”, dice Pelayo.
No fue así. La tramitología no se hizo con prestancia, la empresa dilató todo lo posible con cada nueva autorización que se requería en cada nueva dependencia. El 19 de julio de 2005, un nuevo convenio se firmaba, el proyecto había sido autorizado finalmente por la SCT y en el nuevo documento Dine se comprometía a iniciar a la brevedad los trabajos para corregir el problema
Para 2006, Semarnat solicitó un estudio sobre el proyecto; ya no de impacto ambiental, porque ese se había hecho cuando la construcción de la escollera.
“Yo recuerdo que hace como cuatro años me pidieron una opinión técnica de los trabajos. Lo que proponían era una serie de escalones de concreto que evitaran que la arena saliera de la playa. El proyecto se veía bien y nosotros dimos nuestra opinión favorable”, recuerda vagamente Roberto Moncada, investigador y profesor del ITBB, mientras califica los exámenes de Ismael.
Todo parecía ir bien. Esa autorización parecía ser el último escollo. Para solventarlo, los grupos sociales de El Anclote lograron el apoyo de el gobernador Ney González Sánchez, quien viajó con ellos hasta la ciudad de México para destrabar el trámite; no fue sino hasta 2007 que se presentaron todos los documentos en orden por parte de la empresa.
“Y eso porque Luis Carlos Tapia los colectó él mismo y desde la Semanay los llevó. No lo hizo la empresa. Nosotros pensábamos que ya iba a salir todo; pero no, es la fecha que la empresa no cumple. Ahora, hace quince días recibimos la última decepción, porque el asunto regresó al principio. Dine pide una modificación al proyecto ya hora hay que empezar el papeleo de cero nuevamente”, terminó el restaurantero.
Contra la desesperación
¿Qué gana Dine con no realizar las obras? Es la pregunta obligada. La respuesta es sencilla, cerrar los accesos públicos a las playas, aunque sea mediante el agotamiento de los restaurantes playeros y la conversión de esos predios en condominios; para mantener el estatus de exclusividad que han buscado mantener desde el principio. Al menos así lo aprecian en El Anclote.
“¿Qué playas públicas quedan desde aquí hasta La Cruz de Huanacaxtle? Nada más nosotros, aquí al lado en la Emiliano Zapata, han ido desplazando a los pescadores así con la desesperación, haciendo que sus negocios no funciones, hasta que ahora sólo quedan condominios y una entrada pública inconclusa. Y hacia abajo ya nada más está La Manzanilla. La gente ya no puede entrar a la playa porque en Destiladeras el terreno es privado, en cuanto se pongan a construir se acabó el ingreso”, destaca Juan Pelayo.
El restaurantero se pregunta por la Profepa, por los defensores del medio ambiente, por los ecologistas. Allá, dice, no se fijan pero se está afectando gravemente el entorno y nadie dice nada.
jueves, 28 de mayo de 2009
domingo, 16 de noviembre de 2008
Dejan de contratar espectaculares
Empresarios de Bahía de Banderas y Puerto Vallarta boicotean a empresas publicitarias para mejorar la imagen visual del destino
27 de agosto de 2008
“No quieren espectaculares en el municipio, no los contraten”, relatan que respondió el alcalde de Bahía de Banderas en una ocasión a un grupo de empresarios de la región que le pedía eliminar los permisos para ese tipo de anuncios y así reducir la contaminación visual en la Riviera Nayarit. Le tomaron la palabra, aunque no todos.
El director de la Asociación de Empresarios de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas (Aebba), Adolfo Moreno Benavent, reconoce que desde ese organismo se ha realizado una campaña para tratar de concientizar a sus agremiados del daño que los anuncios generan al paisaje de la bahía.
“Estamos totalmente en contra de la contaminación visual que se está dando de los dos lados de la bahía. Independientemente de las gestiones que estamos haciendo con ambos ayuntamientos, estamos concientizando a nuestros asociados para que no usen ese tipo de publicidad”, dice enfático.
Pero el encargado de la oficina del organismo empresarial reconoce que esa campaña es apenas un pequeño esfuerzo, pues no todos las empresas que se anuncian son de aquí e, incluso, no todas las que son de aquí están asociadas al organismo.
“Fue una campaña que hicimos entre de nuestros socios, pero es apenas un pequeño esfuerzo, es un ejemplo que ojalá todo mundo siguiera. Aún así esta actitud no va a resolver nunca el problema si no se ataca de raíz”, reconoce.
De cualquier manera, su pequeño esfuerzo se nota. La semana pasada Tribuna de la Bahía reportó que poco más del 20 por ciento de las estructuras de ese tipo en Bahía de Banderas muestra caras blancas, sin publicidad. No es poca cosa.
Moreno Benavent explica que hay esfuerzos por regular los anuncios en el municipio de Bahía de Banderas, pero que las compañías publicitarias siempre encuentran resquicios legales para poder colocarlos.
“Estamos haciendo gestiones para lograr que en Bahía de Banderas se prohiban definitivamente los espectaculares. Nos preocupa más el caso de Puerto Vallarta, porque ahí ya están prohibidos pero el gobierno municipal no hace respetar la ley. Nosotros consideramos que la única forma de lograr limpiar de contaminación visual nuestro paisaje es eliminar el uso de estas estructuras por completo, no permitirlas de ninguna forma”, explica.
Un caso similar
El ejecutivo acude al ejemplo de San José del Cabo, donde se tenían niveles de contaminación visual muy parecidos a los de Bahía de Banderas; incluso con autos que pasean estructuras móviles por toda la ciudad.
“Fue muy complicado para ellos, porque cuando se empezó a hacer el análisis de cuáles anuncios sí se debían permitir, a quiénes y de qué características, se encontró un sinnúmero de intereses. Así que la única solución fue quitarlos a todos definitivamente y poner candados legales por todos lados”, cuenta.
27 de agosto de 2008
“No quieren espectaculares en el municipio, no los contraten”, relatan que respondió el alcalde de Bahía de Banderas en una ocasión a un grupo de empresarios de la región que le pedía eliminar los permisos para ese tipo de anuncios y así reducir la contaminación visual en la Riviera Nayarit. Le tomaron la palabra, aunque no todos.
El director de la Asociación de Empresarios de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas (Aebba), Adolfo Moreno Benavent, reconoce que desde ese organismo se ha realizado una campaña para tratar de concientizar a sus agremiados del daño que los anuncios generan al paisaje de la bahía.
“Estamos totalmente en contra de la contaminación visual que se está dando de los dos lados de la bahía. Independientemente de las gestiones que estamos haciendo con ambos ayuntamientos, estamos concientizando a nuestros asociados para que no usen ese tipo de publicidad”, dice enfático.
Pero el encargado de la oficina del organismo empresarial reconoce que esa campaña es apenas un pequeño esfuerzo, pues no todos las empresas que se anuncian son de aquí e, incluso, no todas las que son de aquí están asociadas al organismo.
“Fue una campaña que hicimos entre de nuestros socios, pero es apenas un pequeño esfuerzo, es un ejemplo que ojalá todo mundo siguiera. Aún así esta actitud no va a resolver nunca el problema si no se ataca de raíz”, reconoce.
De cualquier manera, su pequeño esfuerzo se nota. La semana pasada Tribuna de la Bahía reportó que poco más del 20 por ciento de las estructuras de ese tipo en Bahía de Banderas muestra caras blancas, sin publicidad. No es poca cosa.
Moreno Benavent explica que hay esfuerzos por regular los anuncios en el municipio de Bahía de Banderas, pero que las compañías publicitarias siempre encuentran resquicios legales para poder colocarlos.
“Estamos haciendo gestiones para lograr que en Bahía de Banderas se prohiban definitivamente los espectaculares. Nos preocupa más el caso de Puerto Vallarta, porque ahí ya están prohibidos pero el gobierno municipal no hace respetar la ley. Nosotros consideramos que la única forma de lograr limpiar de contaminación visual nuestro paisaje es eliminar el uso de estas estructuras por completo, no permitirlas de ninguna forma”, explica.
Un caso similar
El ejecutivo acude al ejemplo de San José del Cabo, donde se tenían niveles de contaminación visual muy parecidos a los de Bahía de Banderas; incluso con autos que pasean estructuras móviles por toda la ciudad.
“Fue muy complicado para ellos, porque cuando se empezó a hacer el análisis de cuáles anuncios sí se debían permitir, a quiénes y de qué características, se encontró un sinnúmero de intereses. Así que la única solución fue quitarlos a todos definitivamente y poner candados legales por todos lados”, cuenta.
Está incompleto el PDU sin Atlas de Riesgos
Investigadores del CUC coinciden en que no es posible planificar el entorno urbano si no se toman en cuenta los riesgos del municipio
26 de agosto de 2008
Porque es imposible determinar los usos de suelo si no se conocen con exactitud los riesgos del municipio, investigadores del Centro Universitario de la Costa (CUC) de la Universidad de Guadalajara ( consideran que el Plan de Desarrollo Urbano de Bahía de Banderas que está a punto de aprobar el Cabildo está incompleto.
La Universidad de Guadalajara trabaja desde el 10 de febrero de este año el Atlas de Riesgo para el Municipio de Bahía de Banderas, aunque el acuerdo fue firmado por el rector del CUC, Javier Orozco Alvarado, el grupo interdisciplinario de investigadores incluye a académicos de diferentes centros universitarios de la Red de la UdeG, coordinados por Roberto Maciel, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería en Guadalajara.
Los trabajos, aunque avanzados, aún no culminan, por lo que la información con que cuenta el Ayuntamiento sobre los riesgos y peligros de la región no está completa ni actualizada.
“Nos han pedido que entreguemos lo más pronto posible, pero acelerar el proceso de investigación podría resultar en información imprecisa y por tanto que no sirva para tomar decisiones adecuadas”, señaló Jorge Téllez López, quien dentro del equipo de trabajo se encarga solamente de analizar las zonas desforestadas.
“Por mi parte, vamos muy avanzados en la identificación de zonas desforestadas, que por tener pendientes pronunciadas ya representan el riesgo de desprendimiento de masas, un riesgo que se incrementa con la tala de árboles y vegetación”, señala Téllez.
El biólogo asegura que sólo se ocupa del trabajo que le corresponde, y que no tiene información integral como para hacer un diagnóstico, pero también reconoce que sin el Atlas de Riesgos, el Plan de Desarrollo Urbano de Bahía de Banderas-que todavía no conoce- está incompleto.
Por su parte, el geólogo Francisco Núñez Cornú, quien no participa en la elaboración del documento de la UdeG, dice que en su experiencia no hay posibilidad de que la información para la planificación del uso de suelo sea adecuada si no se consideran los peligros y riesgos para la población.
“Aunque no conozco ni el Plan de Desarrollo ni los avances del Atlas de Riesgos, puedo decir con seguridad que si no hay un Atlas bien modelado no se puede hacer una planeación urbana adecuada”, dijo.
Contaminación excesiva si se sigue el PDU
Para el investigador Francisco Núñez Cornú el desmesurado crecimiento poblacional que se planea para la región ya es, en sí mismo, un error; la razón es muy sencilla: la contaminación del agua de Bahía de Banderas, un habitat que es considerado prioritario por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
“Aunque existan plantas de tratamiento, toda el agua de uso termina en el mar. Si se sigue creciendo a este ritmo, las aguas tratadas que lleguen a la bahía rebasaran su capacidad para soportarla. No importa cuántas plantas de tratamiento pongan, el agua tratada será demasiada”, señala el investigador.
26 de agosto de 2008
Porque es imposible determinar los usos de suelo si no se conocen con exactitud los riesgos del municipio, investigadores del Centro Universitario de la Costa (CUC) de la Universidad de Guadalajara ( consideran que el Plan de Desarrollo Urbano de Bahía de Banderas que está a punto de aprobar el Cabildo está incompleto.
La Universidad de Guadalajara trabaja desde el 10 de febrero de este año el Atlas de Riesgo para el Municipio de Bahía de Banderas, aunque el acuerdo fue firmado por el rector del CUC, Javier Orozco Alvarado, el grupo interdisciplinario de investigadores incluye a académicos de diferentes centros universitarios de la Red de la UdeG, coordinados por Roberto Maciel, del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería en Guadalajara.
Los trabajos, aunque avanzados, aún no culminan, por lo que la información con que cuenta el Ayuntamiento sobre los riesgos y peligros de la región no está completa ni actualizada.
“Nos han pedido que entreguemos lo más pronto posible, pero acelerar el proceso de investigación podría resultar en información imprecisa y por tanto que no sirva para tomar decisiones adecuadas”, señaló Jorge Téllez López, quien dentro del equipo de trabajo se encarga solamente de analizar las zonas desforestadas.
“Por mi parte, vamos muy avanzados en la identificación de zonas desforestadas, que por tener pendientes pronunciadas ya representan el riesgo de desprendimiento de masas, un riesgo que se incrementa con la tala de árboles y vegetación”, señala Téllez.
El biólogo asegura que sólo se ocupa del trabajo que le corresponde, y que no tiene información integral como para hacer un diagnóstico, pero también reconoce que sin el Atlas de Riesgos, el Plan de Desarrollo Urbano de Bahía de Banderas-que todavía no conoce- está incompleto.
Por su parte, el geólogo Francisco Núñez Cornú, quien no participa en la elaboración del documento de la UdeG, dice que en su experiencia no hay posibilidad de que la información para la planificación del uso de suelo sea adecuada si no se consideran los peligros y riesgos para la población.
“Aunque no conozco ni el Plan de Desarrollo ni los avances del Atlas de Riesgos, puedo decir con seguridad que si no hay un Atlas bien modelado no se puede hacer una planeación urbana adecuada”, dijo.
Contaminación excesiva si se sigue el PDU
Para el investigador Francisco Núñez Cornú el desmesurado crecimiento poblacional que se planea para la región ya es, en sí mismo, un error; la razón es muy sencilla: la contaminación del agua de Bahía de Banderas, un habitat que es considerado prioritario por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
“Aunque existan plantas de tratamiento, toda el agua de uso termina en el mar. Si se sigue creciendo a este ritmo, las aguas tratadas que lleguen a la bahía rebasaran su capacidad para soportarla. No importa cuántas plantas de tratamiento pongan, el agua tratada será demasiada”, señala el investigador.
Hace el caldo más gordo
El alcalde de Badeba inauguró ayer otras cuatro obras en una carrera por sumar entregas antes de su último informe
26 de agosto de 2008
Empedrar una calle es mejor que ninguna. A Jarretaderas el Ayuntamiento de Bahía de Banderas le entregó dos ayer por la mañana, justo a tiempo para que el próximo 6 de septiembre el alcalde, Jaime Alonso Cuevas Tello, pueda presumirlas en su último Informe de Gobierno.
Y aunque alrededor de la obra donde se cortó el listón ayer, donde los vecinos compartieron agua fresca con los funcionarios que llegaron temprano, se asolearon y curtieron la piel esperando al primer edil, las demás calles están en pésimas condiciones; a pesar de lodo acumulado apenas detrás del sitio en donde se tomó la foto, había motivos de sobra para celebrar.
Son las 10:00 de la mañana, hora de Nayarit, sobre la calle Adolfo López Mateos ya están los vendedores ambulantes que cada martes llevan el tianguis a ese poblado. Sobre esa vía, que apenas recibió un empedrado ahogado en cemento, se puede sentir el bullicio de un mercado.
A esa hora, el alcalde debería estar cortando el listón, pero el único que se encuentra es un oficial de tránsito que impide a los vecinos estacionarse sobre la Vicente Guerrero, la otra calle que fue remozada. En el cruce de esas calles habrá corte de listón, pero ni la gente que está en el mercado ni una buena parte de los vecinos sabe que viene el presidente. Por eso, casi nadie le importa el retraso.
Hay tiempo para caminar sobre las obras: son tres cuadras sobre la Vicente Guerrero y otras tres o cuatro sobre la López Mateos. Están limpias, pero del día anterior, porque ya se advierte el lodo que arrastró hasta éstas la lluvia.
Las calles adyacentes son otra historia, aunque están empedradas, no hay cemento que resguarde las rocas que adoquinan las calles. Por eso, hay un bache tras otro, que se vuelven incluso más peligrosos por los montes de lodo que se acumulan a su alrededor y hacen parecer esas calles el circuito para bicicletas de montaña que se construyó en Beijing para las olimpiadas.
Ese otro Jarretaderas no salió en la foto aunque estaba apenas a un lado. Son las 10:40 de la mañana hora local, el alcalde y su séquito o han llegado, aunque sí algunos funcionarios y parte de la porra.
Lo que sigue es lo de costumbre: un listón, unas tijeras y un discurso. El presidente aprieta las manos de algunos vecinos y luego la foto perfecta, cuidando que el encuadre no tome el resto del pueblo.
Jaime Cuevas siguió su recorrido, con el mismo retraso. La ampliación de la red eléctrica en San Vicente, aulas y baños en la escuela Ruiz Aguilar de San José del Valle y otro empedrado en ese poblado vieron repetirse la escena. Había prisa para entregar las obras, queda semana y media para poderlas incluir como resultado de su gestión; además, el alcalde se va esta semana de viaje.
“Impide” ley que Obras Públicas repare baches
De acuerdo con el titular de la dependencia, no puede actuar en la avenida Paseo de los Cococteros porque un juzgado declaró que es zona privada
26 de agosto de 2008
Desconoce los términos legales de la resolución, tampoco sabe si es anticonstitucional privatizar las calles, pero está seguro de que un juez ya determinó que la avenida Paseo de los Cocoteros, a la altura de Flamingos, es propiedad privada y que por lo tanto está imposibilitado para reparar los enormes baches en ese fraccionamiento “de lujo”.
Se trata del director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Bahía de Banderas, Felipe Burgueño Guízar, quien asegura que ya intentó dialogar con la administración del predio para reparar las vialidades y mejorar la imagen que reciben los turistas de Riviera Nayarit.
“Pues sí quisimos repararlos [baches]. Nosotros de hecho considerábamos la avenida Cocoteros era pública y en su momento así lo declaramos para poder hacer limpieza de una zona que estaba abandonada. Pero después de tres años de juicios con los de Flamingos, el juez declaró que era privado; así que no podemos meternos ahí”, dijo Burgueño.
No obstante, cuando se le cuestiona sobre la constitucionalidad en el caso de las vías públicas; asegura que a él lo que se le ha notificado es que ese perímetro se encuentra bajo el régimen de condominio, y que eso le imposibilita a tomar acción.
“Yo de leyes no sé, ese tipo de leyes; eso lo dejo a mis asesores jurídicos. Solamente sé que si es público entramos nosotros, si es privado entonces no nos podemos meter”, se lavó las manos el funcionario.
La avenida Paseo de los Cocoteros dentro del perímetro del fraccionamiento Condominio Maestro Flamingos Vallarta presenta una gran cantidad de baches, como ya lo ha reportado Tribuna de la Bahía; algunos de ellos con circunferencias de varios metros de diámetro y con profundidades que van desde los 10 hasta los 40 centímetros.
Aunque la administración del predio reconoce que hacer de sus calles transitables es un asunto que deben resolver los condóminos, asegura que son algunos de los desarrolladores dentro del fraccionamiento los responsables de realizar las reparaciones.
En tanto, los baches permanecen después de más de diez meses sin que haya respuesta alguna para los vecinos de la zona.
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SIDE BAR
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Bacheo permanente
Si la zona de Flamingos parece la Franja de Gaza, la colonia Valle Dorado --cuyas calles sí son responsabilidad del Ayuntamiento de Bahía de Bandera-- podrían ser las de cualquier ciudad en Líbano. En la calle Henares, por ejemplo, muy cerca del canal para desahogar las aguas pluviales, los baches son muy similares a los de Paseo de los Cocoteros: profundos, enormes y se suceden uno tras de otro.
“Habría que ver cuál es la zona, porque nosotros tenemos un programa de bacheo permanente. Lo menos que le ponemos a las vialidades del municipio son tres camiones diarios de material, son 18 metros cúbicos de concreto asfáltico”, aseguró el director de Obras Públicas, Felipe Burgueño.
Además, justificó que durante las lluvias no tienen capacidad para atender todos los agujeros al mismo tiempo, porque sólo dispone de dos cuadrillas de trabajadores para hacerlo en más de 30 pueblos que existen dentro del municipio.
“Se nos complica, sobre todo ahí, Valle Dorado, que es muy grande y ha crecido muy rápido. Ahorita con las lluvias no se puede ir al ritmo en que aparecen los baches, por el deterioro que resulta del uso de camiones pesados en esas vialidades”, reconoció.
Presume municipio cinco accesos a playas
Sayulita, Lo de Marcos, Emiliano Zapata, La Manzanilla y Flamingos son los puntos que están siendo atendidos con infraestructura para los bañistas
25 de agosto de 2008
El litoral del municipio de Bahía de Banderas tiene 68 kilómetros de extensión; sin embargo, hasta ahora sólo cinco accesos públicos a la playa, que contemplen equipamiento completo han sido licitados. Así lo reconoció de manera extraoficial el subdirector de Planeación y Desarrollo del municipio, Joao Zayas.
Regaderas, botes de basura, señalización y sanitarios fueron o serán colocados en los diferentes puntos, que se encuentran en diferentes etapas de construcción, gracias a recursos gestionados por el Programa de Playas Limpias ante el fondo de Zona Federal Marítimo Terrestre del gobierno federal.
Sayulita, Lo de Marcos, Emiliano Zapata, La Manzanilla y Flamingos son los puntos que ya están siendo atendidos con infraestructura para los bañistas. En algunos de estos, la infraestructura ya está terminada, como en el caso de Sayulita, donde se realizaron adecuaciones al proyecto original para satisfacer las demandas de la población. En otros, como La Manzanilla, los esfuerzos apenas comienzan.
El funcionario aseguró durante una charla informal, que el Plan de Desarrollo Urbano municipal que su dependencia impulsa prevé 38 ventanas al mar, para evitar que la zona costera quede privatizada, y que se busca que en cada uno de estos accesos se cuente con la infraestructura necesaria para que la población pueda disfrutar con respeto del balneario.
De esos 38 puntos, asegura, otros 19 ya están siendo licitados para poder comenzar con las obras próximamente. No obstante, reconoció que al no existir un estándar nacional, las características de estas ventanas no están del todo definidas y que ese es uno de los puntos que buscan aclarar algunos sectores.
“Lo que sí te puedo decir es que esas ventanas deben de tener al menos sus botes de basura, sanitarios y regaderas”, insistió.
En un recorrido por algunas playas dentro de la Bahía de Banderas, Tribuna de la Bahía detectó este domingo la ausencia de infraestructura adecuada para mantenerlas limpias. Una de las zonas visitadas fue la de La Manzanilla, en donde vecinos se quejaron por la acumulación de basura en la vía pública y la falta de respuesta de las autoridades.
25 de agosto de 2008
El litoral del municipio de Bahía de Banderas tiene 68 kilómetros de extensión; sin embargo, hasta ahora sólo cinco accesos públicos a la playa, que contemplen equipamiento completo han sido licitados. Así lo reconoció de manera extraoficial el subdirector de Planeación y Desarrollo del municipio, Joao Zayas.
Regaderas, botes de basura, señalización y sanitarios fueron o serán colocados en los diferentes puntos, que se encuentran en diferentes etapas de construcción, gracias a recursos gestionados por el Programa de Playas Limpias ante el fondo de Zona Federal Marítimo Terrestre del gobierno federal.
Sayulita, Lo de Marcos, Emiliano Zapata, La Manzanilla y Flamingos son los puntos que ya están siendo atendidos con infraestructura para los bañistas. En algunos de estos, la infraestructura ya está terminada, como en el caso de Sayulita, donde se realizaron adecuaciones al proyecto original para satisfacer las demandas de la población. En otros, como La Manzanilla, los esfuerzos apenas comienzan.
El funcionario aseguró durante una charla informal, que el Plan de Desarrollo Urbano municipal que su dependencia impulsa prevé 38 ventanas al mar, para evitar que la zona costera quede privatizada, y que se busca que en cada uno de estos accesos se cuente con la infraestructura necesaria para que la población pueda disfrutar con respeto del balneario.
De esos 38 puntos, asegura, otros 19 ya están siendo licitados para poder comenzar con las obras próximamente. No obstante, reconoció que al no existir un estándar nacional, las características de estas ventanas no están del todo definidas y que ese es uno de los puntos que buscan aclarar algunos sectores.
“Lo que sí te puedo decir es que esas ventanas deben de tener al menos sus botes de basura, sanitarios y regaderas”, insistió.
En un recorrido por algunas playas dentro de la Bahía de Banderas, Tribuna de la Bahía detectó este domingo la ausencia de infraestructura adecuada para mantenerlas limpias. Una de las zonas visitadas fue la de La Manzanilla, en donde vecinos se quejaron por la acumulación de basura en la vía pública y la falta de respuesta de las autoridades.
Se despiden Ney y Cuevas
Gobernador y alcalde se bSe rindaron palabras de apoyo en la última gira que realizarían juntos por el municipio de Bahía de Banderas
25 de agosto 2008
Entre felicitaciones mutuas y uno que otro “guayabazo”, el gobernador del Estado de Nayarit, Ney González, y el alcalde de Bahía de Banderas, Jaime Cuevas Tello, realizaron la última gira en conjunto por el municipio, en la que se inauguraron diversas obras de infraestructura en materia de salud y de vialidades, así como de vivienda,.
“Vienen todavía grandes cosas para Nayarit con Ney”, dijo en su oportunidad el primer edil de Bahía de Banderas, quien reconocía así que esa era probablemente la última ocasión en que coincidiran en un acto público antes de que él se retire del cargo.
Por su parte el gobernador alabó la perseverancia y tesón con la que el alcalde gestinó e impulsó diversos proyectos. “Esta es la última gira que haremos juntos, por eso quiero reconocer la labor del alcalde. Un hombre que ha demostrado una gran firmeza para defender su postura,podemos decir que a veces es hasta un poco terco”, señaló.
En San Juan de Abajo el gobernador puso a disposición de la población el Rastro Municipal, que aseguró fue construido para garantizar el adecuado manejo de productos cárnicos y la salud de los consumidores.
En San José del Valle fueron varias las obras que fueron entregadas: un tanque elevado de agua y la pavimentación de la avenida José Ponce. Además, ahí fueron entregadas
200 casas de la Fundación ARA.
25 de agosto 2008
Entre felicitaciones mutuas y uno que otro “guayabazo”, el gobernador del Estado de Nayarit, Ney González, y el alcalde de Bahía de Banderas, Jaime Cuevas Tello, realizaron la última gira en conjunto por el municipio, en la que se inauguraron diversas obras de infraestructura en materia de salud y de vialidades, así como de vivienda,.
“Vienen todavía grandes cosas para Nayarit con Ney”, dijo en su oportunidad el primer edil de Bahía de Banderas, quien reconocía así que esa era probablemente la última ocasión en que coincidiran en un acto público antes de que él se retire del cargo.
Por su parte el gobernador alabó la perseverancia y tesón con la que el alcalde gestinó e impulsó diversos proyectos. “Esta es la última gira que haremos juntos, por eso quiero reconocer la labor del alcalde. Un hombre que ha demostrado una gran firmeza para defender su postura,podemos decir que a veces es hasta un poco terco”, señaló.
En San Juan de Abajo el gobernador puso a disposición de la población el Rastro Municipal, que aseguró fue construido para garantizar el adecuado manejo de productos cárnicos y la salud de los consumidores.
En San José del Valle fueron varias las obras que fueron entregadas: un tanque elevado de agua y la pavimentación de la avenida José Ponce. Además, ahí fueron entregadas
200 casas de la Fundación ARA.
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